Bropriating (y hepeating)

¿Qué es el bropriating?

Es la unión de brother-bro (hermano, colega, varón en clave corporativa) y appropriating (apropiarse). Un término acuñado y popularizado por las feministas para describir una escena muy común que, efectivamente, no solo te ha pasado a ti. Cuando lo nombramos, deja de ser una anécdota para empezar a ser visto como un patrón.

 

También habrás oído hablar del hepeating, de he (él) y repeating (repitiendo). Describe esa escena típica donde tú dices algo que pasa desapercibido, pero si un varón repite al rato lo mismo es validado por el grupo.

 

La diferencia con el bropriating no es menor. En el hepeating, el foco está en el sesgo de escucha del entorno. En el bropriating, hay además apropiación y beneficio: él se lleva el crédito y capitaliza tu idea. Por eso, bropriating suele usarse sobre todo en espacios laborales, donde ese robo tiene consecuencias materiales: prestigio, oportunidades, dinero, ascensos. En contextos más informales, como una conversación entre amistades, lo que suele operar es más bien el mecanismo del hepeating.

 

Escena habitual del bropriating:

 

Dices algo brillante en una reunión de trabajo.

Nadie reacciona. Como si no hubieras dicho nada.

Cinco minutos después, un hombre repite exactamente lo mismo.

De pronto hay entusiasmo y cabezas que asienten con reconocimiento.

 

La idea ha cambiado de boca.

Y con eso, de valor.

 

“Qué buena aportación, Paco.”

Paco no ha aportado nada.

Paco te ha robado.

 

Escena habitual del hepeating:

 

Cena con amistades, estáis decidiendo a qué hora quedar el sábado.

Tú dices: “Si quedamos un poco antes, encontramos sitio sin hacer colas”.

Nadie contesta. Siguen hablando de otra cosa.

 

Cinco minutos después un varón suelta:

“Deberíamos quedar pronto, así pillamos mesa sin esperar”.

 

Respuesta colectiva:

“Tiene razón.”

“Sí, mejor antes.”

“Buena idea.”

 

Tu frase se queda flotando en el aire.

La suya acaba de organizar el plan.

 

Ponle nombre

Las compañeras anglófonas llevan años con ventaja en una cosa muy concreta: nombrar conductas machistas que todas sufrimos. En inglés, como sabéis, circulan palabras precisas para cada gesto de borrado, de apropiación, de discriminación machista. Bropriating (o bropropriation) nace de esa necesidad de nombrar para visibilizar.

 

En español también necesitamos más palabras para nombrar nuestra realidad, nuestro día a día, los pequeños gestos que sufrimos en todos sitios, también en lugares de los que dependen nuestras lentejas, nuestra realización y nuestra salud mental.