Gaslighting (Luz de gas)

La luz de gas o gaslighting es una forma de maltrato psicológico que consiste en hacer dudar a la víctima de su propia percepción, memoria o salud mental, desacreditándola continuamente a base de negar la realidad, presentando información falsa o dando por verdaderos hechos que nunca ocurrieron.

Se trata de una forma de violencia machista muy sutil, en la que el maltratador no tiene siquiera por qué ser consciente de estar utilizando estar técnica de abuso psicológico. Las víctimas casi nunca saben que están siendo abusadas psicológicamente ya que, como en tantas otras formas de violencia, es un maltrato muy difícil de explicar para quien lo sufre y todavía más complicado de denuncia y probar.

El objetivo es manipular a la víctima, controlarla, hacerla dudar de sí misma, invalidar sus opiniones y sentimiento, cambiar la versión de los hechos, conversaciones o discusiones presentes o pasadas, para que ésta acabe pensando que está «de los nervios» o «loca».

El término proviene de la obra de teatro «Gas Light» y de sus adaptaciones al cine. El argumento trata sobre un matrimonio en el que el marido intenta convencer a su mujer de que está loca, manipulando pequeños objetos de su entorno e insistiendo constantemente en que ella se lo está imaginando, está equivocada o que tiene lagunas de memoria.

Otros ejemplos de frases habituales de quien hace uso del gaslighting son:

  • Eso no fue así, lo estás exagerando todo.
  • Estás loca.
  • Eres una histérica/paranoica.
  • ¿Por qué te inventas cosas?
  • Eso no pasó así, qué películas te montas.
  • Nunca he dicho eso, estás mal de la cabeza.