¿Y si tu ascenso fuera una trampa?
¿Qué es el acantilado de cristal?
Es el fenómeno machista que hace que haya mujeres que acceden a puestos de liderazgo en momentos de crisis, caos y un riesgo muy alto de fracaso.
Primero, el techo de cristal les impide llegar por ser mujeres. Pero cuando el barco hace aguas, las empujan al timón.
¿De dónde viene el término?
Lo acuñaron las investigadoras Michelle Ryan y Alexander Haslam en 2004.
Se basaron en el análisis que ellas mismas hicieron a las 100 empresas más grandes del FTSE británico. Descubrieron que las mujeres accedían a consejos de administración justo cuando la empresa llevaba meses con malos resultados bursátiles.
Si el barco se acababa hundiendo, se confirmaba el estereotipo de que las mujeres no sirven para liderar.
Si el barco remontaba, el mérito se atribuía al equipo o a la recuperación del mercado.
Ejemplo 1: Montse Tomé y la Real Federación Española de Fútbol
En 2023, Montse Tomé se convirtió en la primera mujer seleccionadora absoluta de la selección femenina de fútbol de España. La nombraron en el peor momento de la historia de la RFEF: en plena crisis por el caso Rubiales, con la institución en llamas y 40 jugadoras en huelga.
A Tomé le tocó gestionar el caos que los hombres habían creado y ser la encargada de castigar a Jenni Hermoso, la víctima del escándalo, expulsándola de la selección.
Cuando la tormenta pasó, la cesaron.
Ejemplo 2: Liz Truss, 45 días de gobierno
Fue elegida primera ministra del Reino Unido en septiembre de 2022: su partido estaba completamente fracturado tras el escándalo de Boris Johnson y el país en plena crisis energética y de inflación.
“Su” plan de recortes fiscales hundió la libra, disparó los tipos de interés y obligó al Banco de Inglaterra a intervenir de urgencia. Duró en el poder 45 días. Literalmente fue el mandato más corto de la historia británica.
La pusieron al frente del desastre y, cuando explotó, el desastre resultó ser exclusivamente suyo.
¿Qué podemos hacer?