Vamos a hablaros de mujeres cuyo trabajo ha sido invisibilizado o directamente robado e instrumentalizado por varones. Al menos de unas pocas, porque si nos pusiéramos en plan exhaustivo no habría tiempo de estudio suficiente, lamentablemente. Y eso, amigas, teniendo en cuenta, que a la inmensa mayoría de las mujeres que han sido robadas, mangoneadas y expoliadas ni las conocemos ni las vamos a conocer jamás, como siempre lo que sabemos es la punta del iceberg. No tenemos ni idea de cuántas ideas, descubrimientos y obras artísticas y literarias que atribuimos a hombres, fueron en realidad mérito de mujeres. No vamos a seguir un orden cronológico, sino que vamos a ir comentando casos por ámbitos. Comenzamos con el mundo del arte y la literatura.
Empezamos con la escritora española MARÍA LEJÁRRAGA. Seguro que muchas habéis visto ya el documental de la sevillana Laura Hojman, llamado “A las mujeres de España”, que cuenta su vida. En el año 1900, María Lejárraga se casa con Gregorio Martínez Sierra, que es un escritor justito de talento pero hábil para las relaciones públicas. Entonces, los dos acuerdan que lo que escribiese María se publicaría con el nombre de Gregorio. Por lo de siempre: era más fácil que te leyeran si firmaba un varón y además María evitaba así los prejuicios de la época. Ella ya había publicado antes alguna cosa con su nombre y a su familia eso no le había gustado nada de nada. Así que Gregorio se va convirtiendo en uno de los escritores más importantes de la España de la época con las obras que le escribe María, obras como “Canción de Cuna” o “Cartas a las mujeres de España”.
En los años 20, Gregorio abandona a María por otra mujer, una actriz llamada Catalina Bárcena -que ella se creía que se estaba casando con un genio, también te digo, otra engañada-, pero legalmente María y Gregorio siguieron casados. Ella sigue escribiendo cosas para él, porque claro, era él el que se había hecho famoso. Conocemos cartas entre María y Gregorio donde él le mete prisa y presión para que escriba más y más. El tipo, encima, se fue con Catalina Bárcena a Hollywood incluso, firmó para hacer guiones para películas que en realidad hacía María también.
Tras su separación, María Lejárraga inició su militancia feminista y también política, llegando a ser diputada del PSOE en la II República y teniendo que exiliarse tras la guerra. Cuando en 1947 Gregorio fallece, ojo, le deja los derechos de autor a la hija que había tenido con la otra mujer, Catalina, incumpliendo de todas todas el compromiso que tenía con María de reconocerla, al menos, como coautora de sus obras. María, que vivió hasta 1974, intentó contar la verdad en alguna ocasión, pero os podéis imaginar la que le cayó por querer robarle el mérito a un genio muerto. No dejéis de ver el docu de Laura Hojman del año pasado, porque es una barbaridad. Allí también se sugiere que Disney plagió “La dama y el vagabundo” de un cuento de María titulado “Merlin y Viviana o la gata egoísta y el perro atontado”.
Un caso parecido es el de la escritora francesa COLETTE que, en sus inicios, fue explotada por su primer marido, quien firmó por ejemplo su famosa serie de novelas “Claudine”, a principios del siglo XX. Lo que ocurrió entonces es que Colette se divorció, cortó con esa situación, y al final alcanzó la fama y el éxito que merecía, firmando como ella misma.
En el mundo del Arte, tenemos otro caso tremendo que conoceréis quizá por la peli “Big Eyes”, y es el de MARGARET KEANE, que por cierto murió el año pasado. Margaret hacía unas pinturas de niñas y niños con los ojos muy grandes, obras que se hicieron súper populares en EEUU en los años 60. Fue su marido quien empezó a comercializar las obras de Margaret sin que ella lo supiera, y encima diciendo que eran de él. El tipo disfrutaba del reconocimiento, se gastaba el dinero que ganaban con los cuadros y mientras Margaret se quedaba en casa pintando. Por suerte, Margaret se acabó divorciando y demostró que ella era la verdadera autora. Un juez los emplazó a los dos a pintar un cuadro en directo, y Margaret lo hizo mientras que su ya exmarido dijo que le dolía el hombro y no se atrevió ni a intentarlo.
Sin abandonar el mundo del Arte, ¿todas sabemos lo que es Tiffany, no? La empresa de joyería de lujo. Bueno, pues muchos de los famosísimos diseños de lámparas de vidrio de estilo Art Nouveau que se popularizaron a finales del siglo XIX y principios del XX, no eran obra de Louis Comfort Tiffany, hijo del fundador de la empresa, sino de una empleada llamada CLARA DRISCOLL y de su equipo, las llamadas “chicas Tiffany”. Hace unos años se encontraron cartas de Driscoll a su madre que no dejan dudas de que ella era el cerebro detrás de esos diseños.
En España tenemos un caso muy reciente: el de la japonesa FUMIKO NEGISHI. El artista ANTONIO DE FELIPE tuvo pintando cuadros a Fumiko durante más de 10 años, cuadros que luego firmaba él. Hace un par de años, la Justicia falló a favor de la japonesa y la ha reconocido como coautora de 221 de los cuadros de Antonio de Felipe.
Vamos ahora con inventoras y científicas. Empezamos con la estadounidense MARGARET KNIGHT. Margaret fue una de las inventoras más famosas del siglo XIX, y diseñó -entre otras cosas- una máquina para producir las bolsas de papel del súper que llevamos toda la vida viendo en pantalla. Pero un señor llamado Charles Annan le robó el diseño y lo patentó antes que ella. Afortunadamente, Margaret al final le ganó un juicio por la patente en el cual, ojo, mientras ella aportó todo tipo de pruebas de que era la inventora real, la estrategia de él fue explotar los prejuicios machistas de la época e intentar colar la idea de que una mujer no podía haber inventado una máquina tan compleja.
Un caso que tiene mucho de ninguneo machista es el de la actriz HEDY LAMARR, a quien ya hemos mencionado en alguna ocasión. Esta mujer era muy brillante, muy inteligente, y patentó durante la II Guerra Mundial, junto con George Antheil, un sistema para el control remoto de los torpedos que era seguro frente a interferencias. Su invento fue ignorado hasta mucho tiempo después, cuando sus investigaciones fueron las que se siguieron para terminar creando tecnologías como el Bluetooth, el GPS o el WIFI. Ella, por lo que fue famosa en vida fue por haber hecho el primer desnudo integral en el cine, amigas.
En el ámbito de la Ciencia, son muchísimos los casos de mujeres que, más que ser robadas como tal, que también, han sido invisibilizadas y ninguneadas mientras sus compañeros varones se llevaban los méritos. Es un patrón que se repite y se repite, y unos de los casos más conocidos es seguramente el de ROSALIND FRANKLIN. En 1962, tres señores, Watson, Wilkins y Crick, recibieron el Premio Nobel por haber descubierto la estructura del ADN. En la historia que normalmente se contaba sobre este descubrimiento, Rosalind Franklin era simplemente la responsable de hacer la fotografía de Rayos X del ADN a partir de la cual Watson y Crick dedujeron la estructura de la doble hélice. Pero hoy sabemos que la cosa no fue así, y que Rosalind fue tan importante como los otros tres investigadores en este descubrimiento. De hecho, fue la primera que empezó a teorizar sobre la estructura helicoidal del ADN, aunque no fuese la autora del modelo definitivo. Y es más, si Watson y Crick pudieron elaborar ese modelo fue porque contaban con investigaciones de Rosalind, que además, amigas,obtuvieron sin pedirle permiso a ella. En 1962, cuando se les dio el Nobel, Rosalind ya no vivía, falleció muy joven por un cáncer de ovarios.
Más casos. A Otto Hahn le dieron el Nobel de Química en 1944 por sus descubrimientos sobre la Fisión Nuclear, mientras su compañera de trabajo LISE MEITNER, con los mismos méritos, no lo recibió. En 1974, le dieron el Nobel de Física a Antony Hewish por el descubrimiento de los púlsares, pero no a la astrofísica JOCELYN BELL, que fue la primera en observarlos. Sucede que Hewish era el director de tesis de Jocelyn cuando ella hizo el descubrimiento.
La microbióloga ESTHER LEDERBERG estuvo casada con el también microbiólogo Joshua Lederberg entre 1945 y 1968 y colaboró con él en muchísimas investigaciones. Pues Esther vio cómo su marido ascendía y lograba el Nobel de Medicina en 1958. Durante mucho tiempo, muchos libros de texto le atribuían al marido logros que en realidad fueron de Esther.
También tenemos a NETTIE STEVENS, una genetista que descubrió los cromosomas sexuales a principios del siglo XX, al mismo tiempo que Edmund Wilson. Durante mucho tiempo, los libros texto y de historia de la Ciencia le atribuyeron el descubrimiento únicamente a Wilson, a pesar de que, de hecho, las primeras explicaciones sobre el sexo de Nettie eran más acertadas.
Igualmente podemos mencionar a la científica chino-estadounidense CHIEN-SHIUNG WU, que fue clave en los avances en el conocimiento de las partículas subatómicas por los que les dieron el Nobel en 1957 a otros dos científicos chinos varones. O a la matemática afroamericana KATHERINE JOHNSON, que se pegó 35 años currando en la NASA y vio cómo todos sus compañeros varones recibían honores mientras ella, que fue fundamental por ejemplo en los cálculos de los viajes espaciales a la luna, se quedaba sin nada. Solo durante la presidencia de Obama, cuando Katherine tenía ya casi 100 años, se le reconoció realmente su labor. Mujer y negra, imaginaos.
En la primera mitad del siglo XIX, la escritora y matemática ADA LOVELACE, hija de Lord Byron, sentó algunos de los principios básicos de la informática en colaboración con Charles Babbage. A ella no se la tomó en serio, mientras que a él todavía hoy se lo conoce popularmente como el ”padre de los ordenadores”. Otra mujer ninguneada fue la francesa MARIE LAVOISIER, a finales del siglo XVIII y principios del XIX, en este caso por su marido, ANTOINE DE LAVOISIER, el cual es universalmente reconocido como el padre de la Química moderna. Sabemos que Marie le asistía en el laboratorio, le hacía las ilustraciones científicas y le traducía libros de Química escritos en otros idiomas, que ella dominaba. No se puede asegurar que interviniera en las ideas y teorías del marido, pero es bastante posible que así fuera.
Y ya por ir terminando, solo dos ejemplos más. En el ámbito de la POLÍTICA, primas, imaginaos lo que puede haber y no tenemos ni idea. ¡Cuántas medidas políticas se le habrán ocurrido en realidad a las mujeres de los señores que aparecen en los libros de Historia. Qué de varones en los libros de historia, es tremendo, cuánto ladrón y cuánto jeta, ya que estamos. Pero bueno, yo os quiero hablar en concreto del NEW DEAL, el programa de medidas económicas que puso en marcha Roosevelt en los EEUU para combatir la Gran Depresión en los años 30. Bueno, pues el cerebro de aquello fue una mujer, la socióloga FRANCES PERKINS, que era Secretaria de Estado de Trabajo (la primera mujer ministra de la historia estadounidense, por cierto) quien también estuvo detrás de leyes contra la explotación infantil, puso en marcha un sistema de pensiones, un seguro de desempleo, el salario mínimo… A día de hoy, muchos de sus logros e ideas se le siguen atribuyendo sin más al presidente Roosevelt.
De la misma época que Perkins es MABEL WALKER WILLEBRANDT, que además de ser una de las pioneras de la aviación en los EEUU, fue a la que se le ocurrió, siendo asistente del Fiscal General de ese país, que la forma más efectiva de actuar contra la mafia y la redes criminales era perseguirlas por evasión de impuestos, algo que permitió entonces encarcelar a Al Capone, por ejemplo. Sin embargo, cuando se habla de la persecución a Al Capone, que aparece en tantas películas, el protagonismo se le da básicamente a figuras masculinas como el agente Eliot Ness.
Aquí lo dejamos. Ya veis que la frase esa de que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer, ha sido verdad a veces de la forma más perversa posible, porque lo que había en realidad era una gran mujer y delante un señor aprovechándose de ella.