Tasa rosa

Tasa rosa: coste extra que pagamos las mujeres por productos idénticos a los de los hombres pero en otro color, generalmente el rosa.

Se trata de un concepto económico que busca visibilizar la desigualdad de precios entre los productos en función del sexo. Esta diferencia claramente no puede atribuirse a costes de producción distintos, ya que lo único que varía en los artículos dirigidos a mujeres y niñas a los que se refiere este concepto es que habitualmente son de color rosa.

Nos venden la idea de productos especialmente diseñados para mujeres como si nos hicieran un favor, cuando en realidad, lo único que hacen es enriquecerse a nuestra costa sin ofrecernos a cambio un producto mejorado o un valor añadido.

Ejemplos de la tasa rosa podemos encontrar en la comida (de ello hablamos en el Radiojaputa 73 con Lucía Martínez), con yogures desnatados o cereales de desayuno que no sólo no son más saludables y con menos azúcar, tal como prometen en su publicidad, sino que además nos cuestan más. Otro ejemplo: artículos de higiene personal y cosmética, como cuchillas de afeitar, desodorantes o cremas faciales, suelen llevar incluido en el precio este impuesto sin que nada los distinga en realidad de los productos dirigidos a ellos.

En general, la tasa rosa se puede aplicar a cualquier producto que tenga una versión masculina y otra femenina, sin importar la edad del público que vaya a consumirlo. Por ejemplo, una manta sensorial para bebés, como nos contó una oyenta en el Radiojaputa 214, en la que la de color azul era 10 euros más barata que la rosa simplemente por su color.

Mención aparte merecen los productos de higiene femenina (compresas, tampones, etc.), que pese a ser productos necesarios para la mayoría de mujeres durante gran parte de sus vidas, incluían en su precio el IVA de productos de lujo, un 21%, y no fue hasta el año 2023 que el Gobierno de España los consideró un producto de primera necesidad, bajando su IVA al 4%.