«RadFem» es el acrónimo de «feminismo radical» y «feminista radical» (en inglés radical feminism/feminist). El término es de inspiración marxista y etimológicamente se refiere a la raíz. El Radfem propone analizar y denunciar la raíz de la dominación y opresión de las mujeres por parte de los hombres, señalando al patriarcado como sistema que genera la desigualdad entre los sexos.
El feminismo radical surge a finales de la década de los 60 para exigir una reestructuración drástica de la sociedad en la que se ponga fin a la supremacía masculina en todos los contextos sociales y económicos.
A su vez, plantea que la opresión que sufrimos las mujeres se lleva a cabo en base a nuestro sexo. Y reconoce que las experiencias de las mujeres también se ven perjudicadas por otras divisiones sociales como la raza, la clase y la orientación sexual.
Las feministas radicales, o radfem, conciben el patriarcado como un sistema o estructura de relaciones de poder, es decir, el sistema o forma de organización política, económica, religiosa, social y sexual que se basa en la idea de autoridad y liderazgo de los hombres, dando lugar a la dominación de estos sobre las mujeres.
Algunas de las aportaciones que realizados las feministas radicales y que en la actualidad siguen vigentes son:
Algunas autoras y pensadoras fundamentales del feminismo radical son:
«Todas las formas de desigualdad humana brotaron de la supremacía masculina y de la subordinación de la mujer, es decir, de la política sexual, que cabe considerar como la base histórica de todas las estructuras sociales, políticas y económicas». Kate Millet