Hoy queremos hablar de cómo -justo después de la victoria electoral de Donald Trump este noviembre de 2024- han empezado a aparecer en redes sociales publicaciones de mujeres estadounidenses pidiendo seguir el ejemplo del Movimiento 4B de las feministas surcoreanas. Nosotras ya hemos hablado del Movimiento 4B en el programa. Concretamente, en el Radiojaputa 107, en enero de 2021, cuando tratamos la situación de las mujeres en Corea del Sur.
El movimiento se llama así por el prefijo “bi” en coreano, que denota negación. En castellano, a veces se traduce como el Movimiento de los 4 noes:
El llamamiento en Estados Unidos empezó en Tik Tok, donde algunas feministas decidieron además raparse el pelo como símbolo de la ruptura con las imposiciones estéticas del patriarcado. Luego se fue extendiendo rápidamente a Twitter y a otras redes sociales. El hype llegó a tal punto que “Movimiento 4B” se convirtió en lo más buscado en Google en Estados Unidos.
En español, además, tiene todo el sentido seguir llamándolo Movimiento 4B, porque podemos coger esa B de la palabra “Boicot”: Boicot a emparejarse con hombres, al sexo con ellos, al matrimonio y a la maternidad. Cabe decir que la inspiración última del movimiento está en la obra clásica de “Lisístrata”, de Aristófanes, en la que esta mujer ateniense organiza una huelga sexual para poner fin a una guerra.
En realidad, los 4 principios del Movimiento 4B no son algo tan cerrado. De hecho, en Corea del Sur ha evolucionado y ahora se habla más bien del Movimiento 6B4T, que además se ha extendido a países como China. Lo de las letras, el 6B y el 4T, viene igualmente del idioma coreano: esta evolución del movimiento lo que hace es añadir varios principios a los 4 iniciales. Añade el boicot a la compra de productos sexistas, el apoyo mutuo a otras mujeres solteras (un aspecto importante, porque ya no se centra solo en ir contra los hombres si no también en fomentar la creación de lazos entre mujeres) y el rechazo a cuatro cuestiones muy concretas: la religión, los estándares de belleza patriarcales, la cultura otaku hipersexualizada y el fenómeno fan que rodea al K-Pop.
Obviamente, algunas de estas cuestiones son más regionales, más centradas en problemas concretos de la cultura surcoreana, pero son muy adaptables porque en todos los países se cuecen habas patriarcales. Cuando hablamos de Corea del Sur, en el Radiojaputa 107, que os invito a revisar, ya explicamos que allí la brecha en base al sexo es enorme y los mandatos patriarcales muy duros en todos los aspectos: los matrimonios tradicionales implican mucha sumisión a los maridos, las mujeres cobran un tercio menos que los hombres, etcétera. El Movimiento 4B surcoreano apareció hacia el año 2016, más o menos, e influyeron en su surgimiento algunos episodios que generaron mucha indignación social, como el asesinato ese año de una joven por parte de un íncel, en los baños de un karaoke, o el escándalo de las cámaras espías, colocadas masivamente en Corea del Sur en lugares como baños públicos u hoteles, con el objetivo de difundir luego imágenes de mujeres en webs porno. En España, como sabéis, también tenemos este problema de las cámaras, y juicios pendientes, como el de Maruxaina, pero lo de las cámaras en países asiáticos, como Corea del Sur o Japón, realmente es la norma.
De todas formas, el Movimiento 4B es solo una pequeña parte de una reacción feminista muchísimo más amplia, que logró por ejemplo la legalización del aborto en Corea del Sur en 2021. Allí la polarización es también muy grande. El presidente actual, muy conservador, Yoon Suk-yeol, ha acusado a las feministas de ser las causantes de las bajas tasas de natalidad del país y ha dejado vacante el Ministerio de Igualdad.
Esta polarización es evidente también en EEUU. Allí el llamamiento a seguir el ejemplo del movimiento 4B, a anular bodas, a borrar app de citas, etc., ha sido una reacción directa a la victoria Donald Trump, un acosador y agresor sexual condenado por ello, que además fue el impulsor de la derogación del aborto a nivel federal. También ha sido una reacción a los mensajes sin descanso de sus seguidores, que piden masivamente a las mujeres volver a la cocina, etc. Pero el movimiento 4B es también una reacción a un auge más general de las ideas patriarcales, ejemplificado por fenómenos como el de las “tradwives”.
No parece que el Movimiento 4B vaya a tener un largo recorrido en los Estados Unidos, y en la propia Corea del Sur parece que el núcleo duro es de unas 50.000 mujeres. Lo interesante de este movimiento es seguirle la pista y ver si puede servir como antesala de una movilización feminista más amplia. De todas formas, en el resto de países donde el fascismo y la misoginia más pura aún no han llegado, deben tomar nota de qué está pasando en países como EEUU, donde Kamala Harris ha tenido menos voto femenino del que tuvo Biden hace 4 años y donde Trump ha mejorado sus apoyos entre las mujeres jóvenes, siendo el candidato más votado entre las mujeres blancas. Hay muchas mujeres que han votado por un agresor sexual que quiere, activamente, quitarles derechos que parecían ya consagrados. Y el antifeminismo es una pata importante de la ultraderechización que sufre el mundo: o la izquierda se quita el disfraz de payaso y empieza a dejarse el pellejo por la clase trabajadora, por las mujeres y por los sectores oprimidos, o esto no va a acabar nada, nada bien.
REFERENCIAS