Esta semana habéis querido que nos quedemos en la frontera española, porque en nuestra encuesta de Instagram habéis decidido que hoy hablemos de Andorra. Un país que asociamos con turismo, impuestos bajos y encuestas en la víspera de elecciones para esquivar el tema de la jornada de reflexión, pero deberíamos asociar con muchas otras cosas que pasan desapercibidas, ¿cuáles? claramente las relacionadas con las mujeres.
Andorra tiene unos 80.000 habitantes y políticamente es un coprincipado parlamentario. Hay elecciones cada cuatro años, de las que sale el parlamento, y ese parlamento se encarga de votar a un presidente del gobierno. Pero ese presidente no es el jefe del Estado, Andorra es un país muy peculiar en el que esa jefatura del Estado la comparten dos copríncipes, que son el presidente de Francia, actualmente Macron, y el obispo de Urgel.
Hasta 1993, Andorra era, como llegó a decir en una entrevista uno de sus expresidentes, un “objeto de derecho internacional no identificado”. Un país al que solo reconocían Francia y España y cuyas instituciones y leyes no se parecían mucho a las de los estados modernos. ¿A qué nos referimos? Pues por ejemplo no estaban permitidos los partidos políticos ni los sindicatos, (1993, ojo). El gobierno no tenía control sobre la policía ni sobre la política exterior, que dependían de los copríncipes y no había separación de poderes…
En 1950, toda Andorra tenía poco más de 6.000 habitantes y un nivel de vida modesto. A partir de ahí el país pegó un subidón tremendo sustentado en el turismo, el comercio y la banca, con esa condición de paraíso fiscal como atractivo, que tenemos bien presente por el fenómeno de los deportistas y youtubers españoles que se van a vivir allí para no pagar impuestos aquí.
Ese boom es el que hizo que fuera necesario poner al día las instituciones y finalmente en 1993 se aprobó una Constitución que quitó poder a los copríncipes, estableció la separación de poderes, permitió los partidos políticos y los sindicatos, etcétera. A partir de ahí ya Andorra entró en la ONU y obtuvo pleno reconocimiento internacional.
Aun así, las reformas de los años 90 solo corrigieron a medias algunas de las injusticias más fuertes del sistema andorrano, especialmente a la que se refiere a los derechos de ciudadanía. Quizá hayáis oído algo de esto porque ha habido algunas polémicas sonadas en los últimos años.
Hasta 1995, el acceso a la ciudadanía andorrana era dificilísimo y además la ley que lo regulaba era asquerosamente machista. Para obtener la ciudadanía era necesario haber nacido en Andorra, que tu padre fuese de nacionalidad andorrana y que estuviese viviendo en Andorra. O sea, con un padre andorrano y una madre de fuera, sí te daban la nacionalidad, pero si la madre era andorrana y el padre de fuera, nanai.
Esa ley dejaba sin la ciudadanía, y en consecuencia sin derechos políticos, a la mayor parte de los habitantes del país: para que os hagáis una idea, en las elecciones de 1993 tenían derecho a voto apenas 10.000 personas cuando Andorra contaba ya entonces con más de 60.000 habitantes.
Los cambios en los noventa y en los 2000 de la ley para adquirir la nacionalidad han relajado un poco los requisitos, han quitado esa discriminación entre padres y madres para transmitir la nacionalidad y han abierto la posibilidad de que extranjeros residentes por más de 25 años se nacionalicen tras un examen y renunciando a su nacionalidad anterior, porque no permiten la doble nacionalidad.
Pero sigue siendo una ley muy restrictiva y de hecho dos tercios de los habitantes actuales de Andorra no tienen la nacionalidad andorrana, y por tanto no pueden votar ni ser elegidos, tienen restricciones también para ocupar otros cargos en sindicatos o en empresas… Telita. La explicación a esto hay que buscarla en el miedo a que el país quede por así decirlo desnaturalizado o incluso sometido a intereses extranjeros si abren la mano.
El machismo institucionalizado que se veía en este tema de la adquisición de la nacionalidad ha sido evidente en otras cuestiones. Por ejemplo, las mujeres andorranas no lograron el derecho a voto hasta 1969. Y es muy ilustrativo cómo se obtuvo, además: el Consell General, que es el nombre del parlamento de Andorra, votó a favor del derecho a voto de las mujeres por los pelos (10 votos a favor, 8 en contra), pero al mismo tiempo rechazó que fuesen elegibles para ocupar cargos políticos (12 votos contra que fuesen elegibles, 6 a favor). Hasta cuatro años después, en 1973, las mujeres andorranas no obtuvieron también este derecho de poder ocupar cargos políticos.
A día de hoy, en lo que se refiere a la representación política, Andorra es un país relativamente igualitario, con 13 mujeres de 28 parlamentarios y 5 ministras para 11 ministerios.
En otros ámbitos, la desigualdad sigue quedando muy patente, por ejemplo:
Son datos malos, pero tampoco muy diferentes de los que vemos en muchos sitios de Europa, en varias comunidades autónomas españolas sin ir más lejos.
Sin embargo, sí hay una parcela en la que Andorra está a la cola mundial en materia de igualdad, y es la de los derechos sexuales y reproductivos. Particularmente en el tema del aborto. En Andorra, el aborto está prohibido en todos los casos, conlleva penas de prisión e inhabilitación para los médicos que lo practiquen y penas de arresto para las mujeres que pongan fin al embarazo. El aborto es un problema social real en Andorra, sabemos que cada año más de 140 mujeres salen de allí para abortar en hospitales públicos catalanes, y son muchas también las que lo hacen en hospitales franceses o en clínicas privadas, aunque no tenemos la cifra concreta en esos casos. ¿Entonces qué pasa, es que la sociedad no apoya el aborto? No se trata de eso en absoluto. Según algunas encuestas, al menos dos terceras partes de la población estarían a favor de permitirlo en ciertos supuestos. Y desde varias instancias internacionales, incluida la ONU, se lleva años presionando a Andorra para que haga al menos una reforma de mínimos que permita el aborto en los supuestos de violación, malformación del feto o riesgo para la salud de la madre, y que elimine las penas por abortar. ¿Entonces qué es lo que pasa?
Pues la explicación hay que buscarla en el sistema institucional de Andorra, que por eso os lo explicaba al principio, concretamente tenemos que irnos a la figura del copríncipe episcopal, el obispo de Urgel. Este señor básicamente amenaza con dimitir en caso de que se permita el aborto, lo que causaría una crisis institucional y quebraría, en teoría, este modelo centenario del coprincipado. Este modelo es considerado por muchas personas en Andorra como la mejor garantía de su independencia. Con esta amenaza sobrevolando, los conservadores andorranos, que son mayoritarios y han estado gobernando los últimos diez años, anteponen la supuesta estabilidad institucional a los derechos de las mujeres. Así de claro.
La situación es muy seria, os colgaré en la descripción del programa el enlace a un documental de TV3 sobre este tema, que está en catalán pero se entiende fenomenal. Pone los pelos de punta ver a mujeres de Andorra que han abortado hablando a cara tapada por miedo a posibles represalias, por ejemplo.
Y luego está el caso de Vanessa Mendoza, la presidenta de una asociación feminista andorrana llamada Stop Violències a la que el Estado le ha montado un proceso judicial por difamación solo por denunciar públicamente este tema del aborto. Además, intentan intimidarla con llamadas, poniendo coches para seguirlas, haciendo que la policía la pare cada dos por tres… Es muy fuerte. Esto ya ha sido denunciado por organizaciones pro derechos humanos como Amnistía Internacional y por la propia oficina de DDHH de la ONU. Y esto pasa aquí al lado, primas. Hay una frase de Vanessa que se me ha quedado grabada: “Vosotros venís a Andorra a comprar perfumes y nosotras vamos a Cataluña a comprar derechos”.
Curiosamente, Andorra sí ha aprobado hace unos años una Ley de Reproducción Asistida que permite por ejemplo descartar embriones con problemas. Y a eso no se le ha puesto reparos, el problema parece que viene cuando hablamos de un tema que afecta de forma exclusiva a las mujeres como es el del aborto.
No es el único tema en el que la influencia del Obispo de Urgell está suponiendo una merma para los derechos de las mujeres. Hasta hace nada el acceso a la píldora del día después era también relativamente complicado. Se necesitaba receta médica por ejemplo, cuando Andorra es precisamente conocida por las facilidades de compra de medicamentos, por lo cual reciben un turismo específico (os dejaremos más info de esto por si no lo sabíais). Aunque el gobierno andorrano negaba que hubiese dificultades en el acceso a anticonceptivos, una estadística de 2019 pone claramente a Andorra como uno de los países europeos con más problemas de acceso a anticonceptivos modernos. Por suerte, recientemente sí se están tomando medidas para mejorar en este sentido.
Otro ejemplo de este bloqueo episcopal es el matrimonio entre personas del mismo sexo: se reconocen las parejas lesbianas y gays con los mismos derechos que los matrimonios, pero en Andorra caló aquello de “que se junten, pero que no lo llamen matrimonio”, y de hecho no se llama matrimonio. Fue otra de las amenazas del Obispo de Urgell. Así que se cedió de nuevo y lo llamaron uniones civiles.
En cuanto a los permisos de maternidad y de paternidad, las madres tienen 20 semanas y los padres 2, que ya sabéis que es algo que no favorece la igualdad ni en el hogar ni en el mundo laboral.
En cuanto a otros aspectos que solemos tratar en esta sección, os diré que la prostitución está prohibida legalmente, que hay una Ley contra la Violencia de Género y Doméstica desde 2015, y que existen servicios de atención a las víctimas de violencia de género desde 2006.
Sobre la violencia machista, apenas sabemos que estos servicios vienen atendiendo a más de un centenar de víctimas cada año, con tan pocas mujeres es una cifra alta. Es un problema tan acuciante que, se le está pidiendo a Andorra que se pongan manos a la obra desde instancias internacionales, y es que Andorra ni siquiera apenas ni estudios ni estadísticas, no solo sobre violencia machista, sino sobre desigualdad en base al sexo en general.
REFERENCIAS:
DOCUMENTAL “EL MIRALL ANDORRÀ”: https://www.ccma.cat/tv3/alacarta/sense-ficcio/el-mirall-andorra/video/6033122/ (se abre en una pestaña nueva)
EL CASO DE VANESSA MENDOZA: https://www.publico.es/sociedad/sucesos/gobierno-andorra-denuncia-difamacion-feminista-expuso-situacion-mujer-pais.html (se abre en una pestaña nueva)
ARTÍCULO: “ANDORRA, EL BASTIÓN CATÓLICO DONDE EL ABORTO SE CASTIGA CON PENAS DE CÁRCEL”: https://www.eldiario.es/catalunya/andorra-bastion-catolico-aborto-castiga_1_1331304.html (se abre en una pestaña nueva)
Acció Feminista Andorra: https://twitter.com/feministesand?lang=es (se abre en una pestaña nueva)